Sandrita, la pretendienta de David, fue la expulsada esta semana de la competición por el corazón del químico de día y stripper de noche. La ex actriz porno consiguió ser la primera en meterse en la cama de su pretendiente, pero no pudo evitar que la opinión de la madre de David y de sus compañeras de programa influyeran en la elección del stripper de expulsarla.
Tras probar la miel, a la calle
Un sin fin de refranes hacen referencia a lo ocurrido con Sandrita y David. El químico parece que consiguió lo que quería, meter a Sandra entre sus sábanas. El adelanto que la ex actriz porno le hizo en la sauna le supo a poco y quería ver la película de cuyo trailer disfrutó en la intimidad y calor del spa.
Aunque si analizamos detenidamente, la actuación de David ha sido magistral. Las cosas se le estaban poniendo demasiado difíciles con María, una de sus favoritas. Esta le había pedido que no cediera a los encantos de Sandrita, algo que él tenía planeado hacer desde que las chicas llegaron a su casa. Después de su noche de pasión, aunque realmente no sabemos lo que pasó, nos lo podemos imaginar, llegaba el día de expulsión.
David expulsaba a Sandra argumentando que había decidido hacer caso de los consejos de su madre. La madre no quería a Sandrita en su casa después de conocer que había sido actriz porno. Algo que al químico no le importaba en absoluto. El resto de pretendientas se quedaron satisfechas con la elección y ahora las cosas pueden ser más factibles entre el striper y María. Podemos decir que no le podría haber salido más redonda la jugada. Disfruta de los encantos de Sandrita y al expulsarla deja contenta a su madre y al resto de pretendientas, que no ven con buenos ojos lo 'liberal' que es.
Las madres van venciendo, por ahora
Los caminos del señor son inescrutables, los de las madres de los pretendientes de '¿Quién quiere casarse con mi hijo?' parece que también. El tercer programa del reality que mezcla algo de 'Mujeres hombres y viceversa' con 'Gran Hermano' y 'I Love Escassi' se caracterizó por conseguir, en su mayoría, que los hijos expulsaran a los pretendientes que no les gustaban a ellas.
David expulsó a Sandra, tal y como quería su madre. Daniel por su parte expulsó a Clara, la pretendienta gótica que traía de cabeza a su madre y que llegó a desesperar a su abuela con un simple comentario jocoso. El informático tuvo problemas al llegar a casa y sufrió mucho tomando la decisión de a quién expulsar.
Rubén lo tenía muy claro y no le tembló la voz a la hora de decidir. Jenny fue la expulsada, pese a su madre, que quiere desde el primer día que su hijo se deshaga de Aina. En sus propias palabras, Jenny no había dado lo suficiente al modelo como para merecer seguir con el resto.
El bilbaíno Luis Ángel tampoco tuvo dudas a la hora de eliminar a uno de sus pretendientes. Armando fue el elegido, por ser con el que menos 'feeling' tenia. El concursante le parecía muy cargante e intenso y no dudó a la hora de eliminarle.
El que más fácil lo tuvo fue José Luís. Ante la ausencia de tiempo para conocer bien a cada una de sus pretendientas, pidió no tener que eliminar a ninguna. La organización del programa le concedió esa posibilidad y es el único que no ha tenido que expulsar a nadie esta semana.




