Una vez más, Ylenia ha sido la gran protagonista del episodio de esta semana de 'Gandía Shore'. La de Benidorm ha estado presente en todos lo berenjenales que se han ido formando, lo que ha colmado la paciencia de sus compañeros, que no quieren verla más.
Comenzaba el episodio con la rubia de 'Gandía Shore' con Cachi, su nuevo ligue, al que se llevó a la cama en la última noche de fiesta, aunque sin culminar la faena. «No caí», afirmaba orgullosa Ylenia.
La polémica de la paella
Ya al día siguiente, la última jornada de trabajo en el chiringuito, una posible comida fraternal de despedida de 'Gandía Shore'se convirtió en un motivo de bronca, como no. A los que les tocó trabajar querían hacer un comida tras su turno, peor no puieron contactar con los que estaban en casa durmiendo la mona. De alguna manera, se decidió que la paella se la comerían al día siguiente, después de que trabajasen los convalecientes, aunque supuestamente ya no tenían que currar más. Esa noche, su jefe les invitó a cenar, y allí Arantxa e Ylenia comentaron que no pensaban ir a trabajar al día siguiente, lo que le sentó muy mal a Esteban: «¡Trabajar no es currar tres horas un día sí y otro no, trabajar es hacer ocho horas de lunes a viernes!», les espetó.
Bronca de nuevo por el dinero
Sin embargo, esta no había sido la primera bronca del episodio de 'Gandía Shore'. Antes, Core y Gata habían decidido coger dinero del bote para hacerse las uñas, y de esa manera compensar lo que el resto gasta en tabaco. A Ylenia no le pareció bien, porque ella quería ir a la peluquería y comenzó a gritarles: «Dadme dinero o nos tiramos de los pelos» o «en cuanto te vayas te robo todas tus cosas». Finalmente, Gata cedió y le dio 20 euros a la de Benidorm.
El novio de Gata
En otro orden de cosas, Gata recibió la visita de su novio, y casi sin mediar palabra, se lo llevó a la habitación de invitados para exprimirlo. «Lo quería todo para mí, todo para dentro», explicaba la chica. Sin embargo, poco duró el momento romántico, ya que esa noche ya tuvieron bronca porque él lo estaba pasando mal fuera y ella le empezó a gritar por su falta de confianza, a psar de que el pobre era un mar de lagrimas. La intervención de Arantxa, que juró que Gata se había mantenido pura durante su estancia en 'Gandía Shore', calmó los ánimos.
Clavelito, de flor en flor
Por otro lado, Clavelito, avispado como él solo, consiguó ligarse a una nueva incauta en la discoteca. Sin embargo, apareció por allí la novia o ex de su jefe, con la que se enrolló en anteriores entregas, y el inquilino de 'Gandía Shore' no perdió un segundo en ir de nuevo a por ella. Al ver que esta no estaba receptiva para irse con él a casa, decidió volver con su primera presa, a la que se llevó a casa.
La traca final
Tras el regreso a la villa, llegó la sucesión de momentazos más salvaje de lo visto hasta ahora en 'Gandía Shore'. Como no, la protagonista de todos ellos fue Ylenia. En primer lugar, la rubia la tomó con la amiga del ligue de Clavelito, que estaba tranquilamente sentada en el sofá, sin molestar a nadie. «Ya estoy harta de las tías que vienen aquí calentando a la peña y luego no hacen nada, así que te largas de aquí en dos minutos. Venga. Largo» le soltó. La chica intentó no entrar al trapo, pero Ylenia, viendo que no se iba, decidió gasearla con un spray anti insectos. Antes de que llegarán a las manos, la organización decidió sacar de la casa al ligue de Clavelito, que se quedó sin mojar, y a su amiga, para evitar males mayores.
Tras esto, Ylenia la tomó con Labrador, al que acusaba de estar celoso por su romance con Cachi, de lo que él renegaba. Tan enfrascada estaba en la discusión con su antiguo amor, que no se dio cuenta que su galán se había largado. Cuando se lo dijeron, salió tras él, y en ese momento, él le confesó que Abraham, malo como él solo, le había dicho esa tarde que Ylenia solo estaba con él para dar celos a Labrador.
Hecha una furia, fue a pedir explicaciones al madrileño, pero este todavía se cabreó más, y al grito de «Eres una mierda, como mujer y como todo», salió camino a la habitación dando golpes. Clavelito, Labrador, Arantxa y Esteban le fueron a consolar y, de repente, todos se pusieron a llorar, y llgaron a la conclusión de que Ylenia era el cáncer de la casa.
Por su parte, Ylenia, que no encontraba a andie a quien gritar abajo, subió a la habitación, y allí le sugirieron que no pintaba nada, y que les haría un regalo a todos si se marchaba de la casa. Ella contestó a la sugerencia haciendo la maleta, y de paso, tirando al suelo toda la ropa de Abraham.







