Tras una semana de parón por la gala de los EMA, 'Gandía Shore' volvió con fuerza a la parrilla televisiva. Esta última entrega comenzó donde se quedó la anterior, es decir, con la escena de la playa en la que Ylenia llamaba «puta y guarra» a pleno pulmón a Core por bailar con Labrador. Eso sí, aunque la tensión se cortaba con un cuchillo, todos disfrutaron del momento tanga de Abraham, que se metió al agua cual flamenco intoxicado.
Aunque al día siguiente, las chicas hicieron las paces, la de Vic estuvo a punto de marcharse de 'Gandía Shore' por lo mal que se sentía, y Labrador decidió romper definitivamente con la rubia, al llegar a la conclusión de que «está zumbada».
Los chicos salen solos
Además, la nueva salida de tono de las chicas con unas copas de más, llevó a los machos de la casa de 'Gandía Shore' a decidir que era mejor salir ellos solos de marcha, ya que así las posibles presas de la noche, estarían, «más perceptivas», en palabras de Esteban.
Sin embargo, antes de salir de marcha, el plan de la tarde era disfrutar de los karts, donde Core e Ylenia tuvieron sus piques, y el resto tampoco hizo gala de demasiada limpieza en la competición. La peor parte se la llevó Esteban, que acabó estrellándose contra una torre de neumáticos a bastante velocidad.
Ya por la noche, en la discoteca, Labrador, dispuesto a disfrutar de su nueva soltería, se vio irremediablemente atraído por los pechos de una chica. Puede que realmente le gustasen, o que simplemente estos tenían gravedad propia. Tras 'restregar cebolleta' y unos cuantos intercambios de saliva, no pudo llevársela a la casa de 'Gandía Shore', pero eso no fue problema para que fardase de su conquista ante Ylenia al día siguiente.
Mientras, las chicas...
Por su parte, las féminas de la casa optaron por ir a un sitio más tranquilo y 'cool', aunque en opinión de Ylenia sus compañeras de 'Gandía Shore' no supieron vestirse para la ocasión: «Me estaban dando vergüenza, íbamos a un sitio más arreglado y ellas de choni total», aseguraba la de Benidorm.
Tras probar suerte en un par de locales y no encontrar chicos que les babeasen, decidieron marcharse a casa para seguir la fiesta por su cuenta. Allí, Core y Gata se metieron en el jacuzzi y decidieron quitarse la parte de arriba del bikini y juguetear un rato, y es que como asegura el sabio refranero español, 'a falta de pan, buenos son un par de melones'.
Entretanto, los chicos volvieron de su aventura nocturna, e Ylenia no dudó en volver a atacar a Labrador, que se fajó de ella en todo momento, aunque por los viejos tiempos se dieron una dcuha juntos y durmieron en la misma cama. Eso sí, no pasó nada.
The italian Job
Al día siguiente, Core y Arantxa conocieron a un grupo de chicos italianos en el chiringuito, y además de invitarlos a casa, quedaron en encontrase esa misma noche en la discoteca con ellos. Allí, llegó el momento cumbre del episodio de ayer de 'Gandía Shore': Core, una vez más, decidió atacar al chico que le gustaba a una de sus compañeras, en este caso Arantxa. Tras ser advertida por Ylenia, de que no podía enrollarse con la presa de su amiga, la de Vic, muy salomónica, pensó que lo mejor era que se turnasen para liarse con él.
De esta manera, el chico italiano acabó con tres salivas a la vez dentro de su boca. Para rematar la noche, Arantxa le metió la lengua a otro de los italianos, mientras Core hacía lo propio con el tercero. Es decir, los tres italianos acabaron compartiendo sus respectivas babas.
En el próximo programa...
Si esta entrega de 'Gandía Shore' fue interesante, la próxima promete de nuevo muchas emociones fuertes. Por el adelanto mostrado ayer, parece que Arantxa consigue llevarse a la cama a Abraham, aunque quizá no culmine porque a ella le duelen sus partes nobles. Además, Gata, tras varias semanas de calentón, parace que finalmente rompe la fidelidad hacia su novio. Veremos.








