La traumática muerte de Whitney Houston está siendo demasiado para la única hija de la cantante, Bobbi Kristina. La joven de 18 años ha sido ingresada hasta en dos ocasiones tras el fallecimiento de su madre por ataques de estrés y ansiedad y, según publican varios medios especializados en celebrities, podría haber recaído en las drogas.
Al parecer, Bobbi Kristina desapareció tras las obsequias fúnebres de Whitney Houston desatando la alarma entre familiares y amigos que, como ya se ha publicado, temen que la muchacha intente atentar contra su propia vida por la tragedia sufrida en la habitación del hotel Beverly Hilton. «Todo el mundo estaba asustado y no paraba de llamar al móvil de Bobbi Kristina. Había demasiado conmoción y ajetreo después del funeral», declaraba un amigo de la familia al 'The Daily Beast'.
¿Vuelve a tener Bobbi Kristina problemas con las drogas?
Según varios medios de comunicación especializados en celebrities, la joven se marchó a su hotel donde fue sorprendida drogándose, incapaz de asimilar todo lo sucedido en la última semana. Apuntan incluso que habría imágenes de la joven consumiendo sustancias ilegales. Sin embargo, la familia ha desmentido esta información y asegura que Bobbi Kristina sólo quería escapar de todas las miradas y estar un rato a solas.
Publicaciones como 'The Daily Beast' insisten no obstante en qué fue lo que Bobbi Kristina estuvo haciendo durante el tiempo que estuvo desaparecida. «Cissy -la madre de Whitney Houston- y los demás no quieren admitir abiertamente que Bobbi Kristina tiene un problema con las drogas. Pero son conscientes de ello y tratan de ayudarla incluso de antes de la muerte de Whitney. Sin embargo, perder a tu madre y la vida a la que estabas acostumbrada en un mismo día es suficiente para hundir a cualquier persona», recoge la publicación, que cita como fuente a alguien muy próximo a la familia.
Bobbi Kristina podría ingresar en un centro de rehabilitación
Y es que haya sido así o no, lo cierto es que no sería la primera vez que la joven fuera sorprendida consumiendo sustancias ilegales. La revista 'The National Enquirer' ya publicó el año pasado unas imágenes captadas por una cámara de seguridad en las que se veía a la hija de Whitney Houston y Bobby Brown drogándose en una fiesta.
Mucho se habló entonces de un posible problema de adicción e incluso se publicó que Bobbi Kristina, nacida el 4 de marzo de 1993, habría pasado por un centro de rehabilitación por este problema. Un ingreso que de ser ciertos los rumores que llegan desde el otro lado del charco, podría repetirse en los próximos días para que la joven siga un estricto programa de desintoxicación durante dos meses.
La hija de Whitney Houston, otra pobre niña rica
Aunque a priori pudiera parecer que Bobbi Kristina tiene a su alcance cualquier cosa que desee, lo cierto es que la hija de Whitney Houston y Bobby Brown ha tenido una infancia estremecedora. La pequeña ha vivido en primera persona el descenso a los infiernos de la intérprete de 'I will always love you', aderezado con el maltrato habitual entre sus padres.
Así las cosas, se dice de Bobbi Kristina que tiene una muy frágil estabilidad emocional. De hecho, en 2008 fue ingresada en un psiquiátrico tras intentar apuñalar durante una pelea a su madre y terminar cortándose las venas.
Aún así la muchacha, que quiere ser cantante y actriz como Whitney, estaba muy unida a su madre. Y es que a pesar de los fuertes problemas, la protagonista de 'El guardaespaldas' adoraba a su hija y cuando se divorció en 2003 solicitó la custodia de la niña renunciando a todo apoyo económico.
Bobbi Kristina estaba en el Beverly Hilton cuando Whitney fue encontrada muerta
Por si la traumática infancia de Bobbi Kristina fuese poco, la joven ha tenido que lidiar en los últimos días con un nuevo revés de la vida, quizá el más fuerte que haya experimentado hasta el momento. La hija de Whitney Houston y Bobby Brown se encontraba en el hotel Beverly Hilton cuando su madre fue hallada muerta y protagonizó un desagradable enfrentamiento con los agentes de la policía que le impidieron entrar, histérica, a ver el cuerpo de su madre.
Tampoco debe haber sido fácil para ella presenciar cómo su padre se marchaba de malas maneras del funeral de Whitney, tras un enfrentamiento con la familia Houston. Él quería sentarse en primera fila junto a su hija pero, los Houston, que culpan al rapero de todos los problemas que sufrió en vida la artista más premiada de todos los tiempos, se lo impidieron. De hecho, ni siquiera pensaron en invitarle al funeral en un primer momento y se cuenta que no sentó nada bien que Bobby Brown no respetara los deseos de la familia de su ex esposa y se presentara con nueve acompañantes, en lugar de los dos que especificaba la invitación para tratar de hacer del último adiós a la diva algo íntimo.




