Tras comprobar que su última novela tenía más descargas ilegales descargadas, que número de ejemplares vendidos, y eso que es un best Seller según su editorial, Lucía Etxebarria anunció el domingo desde su página en Facebook su intención de abandonar, por un periodo indeterminado, la escritura.
« Dado que he comprobado hoy que se han descargado más copias ilegales de mi novela que copias han sido compradas, anuncio oficialmente que no voy a volver a publicar libros en una temporada muy larga. No al menos hasta que esta situación se regule de alguna manera. A mí no me apetece pasarme tres años trabajando como una negra para esto. Si quiero regalar novelas, haré copias para mis amigos en plan Sebastian Venable» comunicaba. Con este comentario desataba la locura la escritora, las críticas no se dejaron esperar.
Críticas y debate duro
Aunque un gran número de personas y fans de Lucía Etxebarria la apoyaron y entendieron su decisión, otro número, también grande, de usuarios, arremetieron contra la escritora. Algo que llegó a superar a Lucía, que anunciaba en sus perfiles de redes sociales que no podía contra tanto odio: « El me dijo " no abras el faceboolk". Tanto el facebook como el twitter está saturado de mensajes de odio. No puedo ni repetir lo que me llaga vía twitter, pero ya habéis visto lo que me llega vía Facebook. Yo no soy una mujer tan fuerte como para aguantar esto, supongo que habrá quien esté forrado de amianto, pero yo, la verdad, no valgo para esto. Nadie con un mínimo de sensibilidad se quiere someter a un linchamiento público semejante» aseguraba Etxebarria en un mensaje más extenso y en el que reflejaba su sorpresa y dolor por haber encontrado tanto odio hacia su persona.
Antes de acabar vencida por el aluvión de críticas y mensajes negativos, Etxebarria pedía una cambio en el mundo editorial, exigía explicaciones del por qué los e-books eran tan caros y daba datos sobre lo que gana por cada libro, sorprendiendo a mucha gente con su sinceridad. Nadie puede vivir del aire, tampoco Lucía Etxebarria, por mucho que algunos se empeñen en arremeter contra ella.




