De seis nominados, tres premios. Este es el estupendo balance de los guipuzcoanos en la entrega de los Premios Goya, celebrada anoche en Madrid, y todos ellos relacionados con las dos películas protagonistas de la noche.
En primer lugar, hay que destacar el nuevo premio Goya que logró el compositor donostiarra Alberto Iglesias por la banda sonora de 'La piel que habito'. Se trata del décimo máximo galardon del cine español que logra a lo largo de su carrera, sin embargo, se mostró tan emocionado como si fuese el primero. Iglesias ha recibido este premio una semana antes de partir a la Gala de los Oscar, en la que es candidato la mejor música por 'El topo'. Esta es su tercera nominación, veremos si es la vencida.
Otro donostiarra, aunque este de adopción, se llevo otro de los premios importantes de la gala. Michel Gaztambide, nacido en Apt (Francia), aunque afincado en San Sebastián, logró el Goya al mejor guión original junto a Enrique Urbizu por 'No habrá paz para los malvados'.
Hubo una tercera donostiarra galardonada. Karmele Soler logró llevarse el Goya en su quinta nominación, por el maquillaje y la peluquería de 'La piel que habito', junto a David Martí y Manolo Carretero.
No hubo Goya para todos
Por desgracia, no hubo tanta suerte en el sector de la animación. Gregorio Muro, director del cortometraje 'Zeinek gehiago iraun', no consiguió llevarse el Goya, que fue a parar a manos de 'Birdboy'. La misma suerte corrieron Ricardo Ramón, codirector de 'Papá, soy una zombi', y Antxon Gómez, director artístico de 'La piel que habito'.




